Juana Acosta portada de Yo Dona, el dominical de El Mundo

Juana Acosta portada de Yo Dona, el dominical de El Mundo

El running es la nueva religión de nuestra sociedad, y una de sus más fervientes seguidoras protagoniza la portada de YO DONA: la actriz Juana Acosta, que empezó a quemar zapatillas para perder kilos y ahora no puede vivir sin hacerse unos cuantos kilómetros diarios. Esta tendencia está cada vez más ligada a movimientos sociales liderados por mujeres

Making Of

Entrevista

La protagonista de nuestra portada de esta semana se encuentra entre el creciente grupo de enganchados al ‘running’. Juana Acosta (Cali, Colombia, 1976) le contó a YO DONA durante la sesión de fotos que se publica en el próximo número de la revista cómo ha pasado de ser una simple aficionada a este deporte a una «adicta» que hace lo imposible por no saltarse un entrenamiento, que practica cuatro días a la semana, sobre todo, la media hora que dedica a correr. Sus brazos definidos y sus abdominales la delatan, pero la actriz valora más los beneficios mentales: «Me ayuda a parar el carro, me centra y me relaja. ¿Qué más puedo pedir?». En la entrevista, además, hubo tiempo para conocer más de cerca otros aspectos esenciales en su vida.

YO DONA. Además del tiempo que dedicas al ejercicio, ¿cuidas tu alimentación?

Ahora presto más atención a lo que como. Mi entrenador me ha dado unas pautas muy sencillas e intento seguirlas, sobre todo si tengo algún trabajo a la vista. El secreto reside en que por la mañana te puedes permitir muchas cosas y por la noche hay que evitar los carbohidratos complejos, como la patata, el arroz o la pasta. ¡Parezco una dietista dando consejos, pero la verdad es que yo misma me lo salto muchísimas veces!

No será para tanto…

Créeme que no soy nada obsesiva. ¡Y soy muy comilona! Esta mañana he desayunado huevo revuelto con tomate, un zumo de naranja, un café, una pera y dos tostadas, ¡una con mermelada y la otra con tomate y jamón serrano!

Últimamente se presta mucha atención a tus looks, ¿qué opinas de que te definan como referente de estilo?

Me halaga, pero creo que se le da más importancia de la que tiene. Quizá se debe a que estudié Bellas Artes y me divierte la moda… Aunque no le dedico demasiado tiempo, ni se me ocurre escribir un blog de moda como me han propuesto, sé que la apariencia es importante, sobre todo en el ámbito internacional.

De hecho tienes varios proyectos en Francia, y también trabajas mucho en Latinoamérica.

Hoy me marcho a rodar a París la película ‘Dos Noches’, con el director canadiense Denys Arcand, en octubre volveré para hacer otro filme, ‘El Santuario’, sobre ETA. Y allí he tenido también la suerte de trabajar con François Cluzet (protagonista de la exitosa ‘Intocable’) en ‘11.6’. Me resulta fácil porque hablo perfectamente francés. Y sobre trabajar en mi país, como la peli ‘El cartel de los sapos’ que se estrenará en breve, solo puedo decir que disfruto tanto…

Aunque en tus trabajos en España no se nota, tienes un acento muy marcado. ¿Te influyó a la hora de recibir proyectos?

Llegó un momento en que me di cuenta de que o bien cambiaba ese aspecto o bien me iban a seguir dando trabajos de colombiana toda la vida, que, por cierto, y no entiendo bien por qué, suelen ser estereotipados. Así que durante un año trabajé con un foniatra que me recomendó Leonardo Sbaraglia y al poco tiempo me ofrecieron mi primer papel como española (en la serie ‘Hospital Central’).

Otro de los estrenos que tienes pendientes es ‘Libertador’, donde interpretas al último amor de Simón Bolívar, ¿qué ha significado este personaje para ti?

Manuela Sáenz es el personaje histórico que he soñado hacer durante toda mi vida. Ella dejó a su marido y toda su vida para batallar con el ejército y se convirtió en una figura fundamental del proceso de independencia latinoamericano. Además, se entregó por completo a Bolívar, por sus ideales y por amor.

¿Ha cometido Juana Acosta muchas locuras por amor?

La primera quedarme viviendo en España. Ésa es bastante importante… Vine aquí a estudiar con la idea de volver a Colombia, pero me enamoré de Ernesto [Alterio], formamos una familia y así llevamos diez años.

¿Cuál es el secreto?

No existe. Lo cierto es que somos la única pareja de entre nuestros amigos que ha sobrevivido al paso del tiempo. Quizá se trata únicamente de que queremos estar el uno junto al otro.

Además tenéis una hija, Lola, que ya tiene seis años. ¿Con un papá y una mamá actores, tiene ya maneras de estrella?

Ahora está en esa edad en que un día quiere ser rockera y otro, ni se sabe. Pero lo de ser actriz parece que no le convence… A mí me basta con que ella elija algo que le haga feliz.

Tienes trabajo a la vista, se te ve feliz también con tu vida personal… ¿llegar aquí es fruto de una carrera de fondo o de un sprint de los últimos años?

Una carrera de fondo. Llevo trabajando 18 años y pienso que todo lo que disfruto hoy se debe a esos años de esfuerzo y de tomar decisiones. Creo más en la constancia y la resistencia que en darlo todo en un sprint, al final, los resultados son más satisfactorios.